El tratamiento de las estereotipias implica estimular al animal a varios niveles y, por supuesto, evitar el castigo.
En la primera parte de este artículo veíamos la definición de estereotipia, sus tipos y las causas que la originan. Aunque esta información nos permitirá reconocer este problema y remitir al propietario del animal a un especialista, también es importante saber qué tipo de tratamiento se aplica para tener una idea global de este problema de comportamiento.
El tratamiento de esta patología es fundamental, ya que algunos perros pueden llegar a causarse verdaderas heridas (automutilación) e interfiere con la función normal del animal (tiene un impacto sobre el vínculo humano-animal y normalmente obedece a un estado de ansiedad o frustración del perro, que libera su energía de esa forma); esto nos indica que su bienestar se encuentra comprometido. Además, estas conductas son muy autorreforzantes para el animal, ya que sirven como una "válvula de escape" a la situación de estrés, conflicto o frustración (en el caso de las estereotipias sin causa orgánica).
Bienestar animal
Quiero recalcar el concepto de bienestar animal, ya que lo considero muy importante. En el Canis familiaris el bienestar incluye los siguientes elementos: La presencia de estados mentales o emocionales desagradables, como la frustración, el dolor, el miedo o el sufrimiento. Las repercusiones de las discapacidades sobre el bienestar biológico. El grado en que los factores ambientales (estrés y tensiones) exceden la capacidad del animal para poder competir o adaptarse.
Nuestros perros, además de tener unas necesidades físicas, como comer, beber, tener pareja sexual para reproducirse, etc., también tienen unas necesidades sociales (son gregarios) y de comportamiento, que deben satisfacerse siempre que sea posible. Para valorar la importancia que un comportamiento o interacción social tiene para un animal, hay que ver el grado de motivación interno que presenta el mismo. Si esa motivación para realizar las conductas anteriores aumenta tras un periodo de privación, ello indica que aquella actividad o interacción probablemente es muy importante para el mantenimiento del bienestar animal. Los síntomas más frecuentes que muestra un animal ante una privación incluyen actividades de desplazamiento con una frecuencia anormalmente alta, automutilaciones o estereotipias.
Por ejemplo, un comportamiento interno sería la conducta compleja de caza, mal llamada instinto de caza, que incluye estos displays: busca y rastrea, (ve, oye y olfatea), persigue, muerde, mata y manipula (ingiere, porta, esconde), por lo que habría que satisfacer esa conducta en el perro mediante la utilización de pelotas, mordedores, aports, etc. Por otro lado, el perro, como animal gregario que es, tiene la necesidad de relacionarse e interactuar, tanto a nivel intraespecífico como interespecífico, por lo que no debería ser privado de esto. Ambas conductas, tanto la compleja de caza como la social, han evolucionado por lo que las dos son adaptadas y los perros domésticos las llevan en los genes -"sólo lo que hay en los genes produce adaptación".
| Distracción y orden de bloqueo |
Las conductas estereotipadas se eliminan mediante la distracción o la orden de bloqueo; se trata de que el animal desarrolle una respuesta incompatible con la conducta compulsiva y así ésta desaparezca.
En la distracción, cuando el perro está realizando la conducta se le distrae con un ruido y cuando nos presta atención, se le da una orden y se le recompensa por obedecerla.
En cuanto a la orden de bloqueo, es imprescindible tener un control sobre el animal para poderla utilizar, de lo contrario fracasaremos, Quiero recalcar que dicha orden tiene que ser positiva para el animal, Un ejemplo sería ordenar al perro que se siente o acuda a la llamada y cuando lo haga premiarlo con comida, juego o caricias.
Desaconsejo que se utilicen órdenes de bloqueo como el "no", "vale" o "ya", debido a que suelen ir asociadas a actitudes aversivas o coercitivas como correctivos físicos o verbales o incluso impulsos con el collar electrónico. Esto puede empeorar la situación existente, incrementar el estrés del animal y dificultar el aprendizaje; además, estas situaciones son un castigo y, como tal, debería evitarse. |
El tratamiento
Para tratar las estereotipias no orgánicas debe modificarse el entorno del animal y las interacciones sociales para proporcionar más coherencia y modificar su conducta. Es muy importante que el propietario no preste atención al perro cuando desarrolla este comportamiento para que éste no se refuerce involuntariamente.
El tratamiento de esta patología tiene dos vertientes: la farmacológica (se debe consultar con el veterinario) y la conductual.
La terapia conductual sería la siguiente:
- Eliminación del castigo en la vida del animal.
- Instauración de una rutina de interacción con el perro. El juego y las interacciones sociales son muy importantes.
- Estimulación física, por ejemplo, mediante los paseos, para reducir su estrés. Hay que tener presente que el ejercicio físico relaja al animal, a la vez que le permite desarrollar su conducta exploratoria; esto lo equilibra física y mentalmente y además puede prevenir otros problemas de comportamiento.
- Estimulación mental. Cuando el perro está solo, hay que proporcionarle juguetes interactivos para que esté entretenido; es el caso, por ejemplo, de los Kong. Estos juguetes se rellenan de alimento muy apetitoso para el perro, de manera que éste puede ocupar su tiempo intentando alcanzar su contenido (también se le puede dar una rótula de vaca, rica en calcio; la cuestión es que esté entretenido). Los juguetes interactivos son muy útiles también para perros con síntomas de dermatitis acral por lamido o cuadros de automutilación, ya que mientras están comiendo o chupando el Kong no pueden al mismo tiempo desarrollar estas conductas.
También es muy útil, para estimularlos mentalmente, colocar croquetas de pienso, trocitos de salchicha u otra cosa que le guste al animal por las esquinas de la casa para que las busque.
Visitar lugares diferentes durante los paseos también puede ser muy estimulante para el perro, ya que descubirá nuevos olores, nuevos perros y nuevas personas. Ajuste de la dieta conforme a la edad y actividad física.
Adiestramiento en obediencia para poder tener un control sobre el perro. Hay que evitar el adiestramiento clásico basado en el ensayo y error, es decir, no se deben utilizan técnicas aversivas o coercitivas para que no aumente el estrés. Hay que tener presente que un perro estresado pierde en el aprendizaje por falta de concentración. Dicho adiestramiento hay que realizarlo con un refuerzo positivo, ya que éste se utiliza para incorporar una conducta nueva, aumentar una existente o eliminar una conducta inapropiada incompatible.
| No al castigo |
Personalmente, pienso que el castigo no debe aplicarse por los siguientes motivos:
- Es una conducta tensa e impredecible y puede exacerbar un problema existente.
- Existe el riesgo de que en vez de suprimir la conducta, ésta se pueda reforzar.
Para explicar lo anteriormente dicho, quiero hacer mención a la Ley del Efecto de Thorndike: "toda conducta premiada tenderá a repetirse y toda conducta castigada tenderá a eliminarse y/o a derivarse hacia otra".
- Si la estereotipia es debida a una causa orgánica, el castigo puede provocar más ansiedad y frustración en el perro,
- El perro es un terapeuta nato y eleva nuestra tasa de aptitud (supervivencia).
|
| Miguel Ángel Signes Llopis es experto en problemas de comportamiento, modificación de conducta, asesor y terapeuta canino certificado por AEPE en el Curso Máster de Etología Canina Avanzada, Trabaja en el área de Etología Clínica y de Terapias de la Asociación para el Estudio del Perro y su Entorno de la que es socio (www.aepe.net). Presidente de la Asociación de Terapias y Actividades Asistidas con Animales de la Safor (www.ataaasafor, es). Técnico en Terapia Asistida con Animales por la Fundación Bocalán. Es miembro de la Asociación Española de Terapias Asistidas con Animales y Naturaleza (www.aetana.es). |
|