LAS CLAVES DEL CÁRACTER
Artículo escrito por Juan Jose García Estévez, veterinario
para la revista Trofeo, nº 473 octubre 2009 |
EN ESTA OCASIÓN SE ABORDA EL TEMA DE LAS RELACIONES DIARIAS ENTRE DUEÑOS Y PERROS Y LA FORMA DE MEJORARLAS PARA QUE LA CONVIVENCIA SEA NORMAL Y SANA. EN ESTA PRIMERA PARTE TRATA CÓMO INFLUYE LA RAZA, EDAD Y EDUCACIÓN DEL CACHORRO, ENTRE OTROS ASPECTOS, EN EL FUTURO CARÁCTER DEL PERRO.
Tener un perro, o una perrera con varios ejemplares, supone que todos los días tenemos que estar con ellos y establecer una serie de complejas relaciones de convivencia. Si sabemos encauzar el asunto para que estas relaciones sean buenas, es una de las cosas enriquecedoras de la vida y que más satisfacciones nos pueden aportar. De eso sabemos bastante los cazadores, ya que al perro, además de ser un buen amigo, le apasiona la caza tanto como a nosotros. Por el contrario, un perro que dé problemas puede ser un tormento que puede durar más de trece años. En gran medida, una y otra situación está encauzada por el dueño del animal y pequeños detalles cotidianos pueden hacer que la balanza se incline hacia un lado o hacia el otro. Por ello vamos a tratar las relaciones diarias de dueños y perros, y cómo éstas pueden mejorarse para que la convivencia sea normal y sana.
CONSIDERACIONES PRELIMINARES
Antes de entrar en materia hay que tener muy claras ciertas premisas que son invariables en el trato con animales y su educación. Nunca las debemos olvidar, y tienen que ser algo así como los puntos cardinales que van a guiar la relación con nuestros animales.
- A un animal se le empieza a educar desde el primer
momento que nos relacionamos con él, y cada acto cotidiano le educa e influye en su conducta y su carácter. La
educación no se limita a los 10 ó 15 minutos que podemos
dedicar al adiestramiento, sino a todos los actos y maneras de comportarnos en su presencia. Cómo le tratamos,
le damos de comer o le transportamos en un coche, van a
influir en cómo es el perro.
- Es más fácil educar que corregir errores. Una mala
conducta en un animal es mucho más complicada de corregir que aplicando un poco de sentido común, evitar
que ésta se produzca.
- El carácter de un animal está conformado por su genética y todos los sucesos y experiencias que le ocurren a lo largo de su vida, y muy especialmente durante la fase de sociabilización y la etapa juvenil.
¿CUÁNTO INFLUYE LA RAZA EN EL CARÁCTER Y LAS APTITUDES?

Bastante, aunque más que en la raza, es quizás en la línea genética en lo que hay que fijarse. En general, perros puros y correctamente seleccionados de una raza concreta tienden a tener un carácter más o menos similar, al menos en los trazos gruesos. Así los labradores, por ejemplo, tienen un carácter alegre, extrovertido, suelen ser perros inteligentes y todos sienten pasión por el agua y el cobro. Son perros muy fáciles de educar. En cambio, un terrier de caza -jagd terrier- son perros independientes, valientes, agresivos y luchadores. Apasionados cazadores pero difíciles de controlar. Si se elige una u otra raza se sabe que se va a partir de unas características básicas.
Decía que mas que la raza la línea genética es lo importante porque los criadores son los que orientan las características físicas, de carácter y de aptitudes cinegéticas. Los bracos alemanes de pelo duro (drathaar) suelen ser perros de mucho carácter y agresivos con otros perros. He visto líneas de algunos criadores que eran tan amables como un golden retriver, y simplemente porque orientaban la selección a perros más suaves de carácter, que se dejaban manejar y educar mejor.
¿CUÁNTO INFLUYE LA EDUCACIÓN Y EL MANEJO?
Como indicaba
en las consideraciones preliminares, una parte crucial del futuro carácter de un perro se modela las primeras semanas de vida. Sabemos que la maduración del carácter se tiene que cumplir por etapas, y que este proceso se empieza a conformar en el útero materno. Desde el punto de vista didáctico, podemos decir que estas etapas serán la fetal -en el útero materno-, periodo neonatal -los 21 primeros días de vida-, periodo de sociabilización -de los 21 días a los tres meses, y de especial importancia-, periodo juvenil -de los tres meses a la pubertad- y el periodo de madurez hasta la vejez.
La primera etapa de cualquier ser vivo es la etapa fetal, y aunque no existen estudios al respecto en la perra, hay especialistas que sugieren que, si la madre sufre estrés durante la gestación, el animal será un ejemplar que tenderá a sufrir este problema. Por tanto, las hembras que tienen gestaciones tranquilas tienden a dar a luz ejemplares equilibrados.
Durante el periodo neonatal el cachorro ni oye ni ve, ni apenas se puede mover, aunque sí le funcionan los sentidos del olfato, tacto y gusto, estrictamente lo que necesita para localizar el pezón de la madre y poder alimentarse. Pero se sabe que los cachorros que a estas edades son manipulados y acariciados con frecuencia tienden también a ser más tranquilos y equilibrados.
El periodo de sociabilización, sin lugar a dudas, es el más importante en la vida de un perro a la hora de conformar su carácter. En él se establecen los vínculos permanentes entre el animal y el mundo exterior. Un animal que sea expuesto durante este periodo a situaciones diferentes -montar en coche, escuchar disparos, etcétera- , que se relacione con otros seres vivos -personas, niños, caballos, ovejas, etcétera- y que, sobre todo, conviva con otros perros -para aprender lo que es la jerarquía, la obediencia, etcétera- será sin duda un perro equilibrado de carácter. En caso contrario padecerán lo que se denomina el síndrome de privación o síndrome de perrera, que les convierte en animales tímidos y asustadizos, y con problemas de aprendizaje.
En la etapa juvenil se continúan desarrollando las capacidades adquiridas durante el periodo juvenil, siendo la etapa en la que destacan dos cosas: la gran curiosidad que sienten los cachorros y la gran capacidad de aprendizaje. Efectivamente, en torno a los cuatro meses se produce el pico de mayor capacidad de aprendizaje y, aunque la capacidad de concentración en esta edad es de poco tiempo, se debe utilizar como el momento oportuno de enseñar conductas básicas a los cachorros.
Como vemos, por un lado la genética y por otro el manejo y educación son las claves del carácter de un perro. Tanto en uno como en el otro, está detrás la mano del hombre.
¿A QUÉ EDAD ES ACONSEJABLE COGER UN CACHORRO?
Mes y medio o menos -cachorros muy pequeños-, si tenemos un poco de tiempo, otros perros y un mínimo de instalaciones es la edad ideal ya que permite sociabilizar y educar al cachorro perfectamente. Tiene el inconveniente de que requiere tiempo y dedicación. Personalmente, es la edad que prefiero ya que los mejores perros que he tenido son los que he educado personalmente en todas las etapas del desarrollo.
Antes de elegir cachorros de edad media -en torno a los tres meses- se ha de comprobar que estén bien sociabilizados, que no sean tímidos y asustadizos y que se relacionen sin problemas con otros perros y con los niños. Los cachorros de edad avanzada -entorno a los seis meses- son también una buena opción porque ya tienen madurado el carácter. Hay que considerar que a esta edad se ha perdido parte de la etapa juvenil, tan importante para la educación.
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