|
LA AGRESIVIDAD EN EL PERRO
Artículo escrito en la revista "Nuestros perros", nº 5 Mayo- Junio 1998 |
COMO SU MAESTRO, EL PERRO PROVIENE DE UNA LARGA EVOLUCIÓN A TRAVÉS DE LOS AÑOS. EL HOMBRE HA PODIDO ADQUIRIR, DESDE MUY PRONTO LA POSICIÓN ERECTA, DESPUÉS EL USO DE ESA MARAVILLOSA HERRAMIENTA QUE ES LA MANO, PARA AL FIN LLEGAR A ESTA SOCIEDAD MODERNA, MECANIZADA HASTA EL PUNTO MÁS ALTO. EN EL TRANSCURSO DE SU ASCENSIÓN HACIA EL PERFECCIONAMIENTO, QUE LE HA HECHO SER EL MAESTRO DE LA NATURALEZA (PARA BIEN O PARA MAL), SUS SENTIDOS ORIGINALES SE HAN ATROFIADO, SUS MÚSCULOS Y SU RESISTENCIA A LA INTEMPERIE SE HAN DEBILITADO, MIENTRAS QUE SU COMPAÑERO DE SIEMPRE HA CONSERVADO CASI TODAS SUS CUALIDADES, ES POR LO QUE NOSOTROS UTILIZAMOS EL PERRO, A FIN DE SUPLIR PARTE DE NUESTRAS DEFICIENCIAS FÍSICAS, PERO, PRINCIPALMENTE, BUSCANDO EN ÉL CIERTOS PRINCIPIOS DE IDENTIDAD DE NUESTROS PRIMEROS AÑOS. ESTO NOS LLEVA A VER EN ÉL "LO MÁS PROFUNDO DE NOSOTROS MISMOS", PUESTO QUE SIEMPRE SOMOS, TRIBUTARIOS DE ANGUSTIAS Y DE TEMORES INNATOS.
Las ciencias modernas estudiando al animal (Psicología, Etología) nos muestran las numerosas similitudes con nuestros propios comportamientos. Por ejemplo, las maniobras inhibitorias para desviar la agresividad de un congénere más fuerte se traducen en el perro por un ritual de sumisión: cola y orejas bajas, reptación, lamidas y pequeños golpes de hocico a la manera de los cachorros, para finalizar por la ofrenda, tendido en el suelo, de su cuello, por el lado de la arteria yugular (su parte más vulnerable).
En el hombre esta actitud se traduciría: las manos abiertas tendidas, la sonrisa en los labios, llegando hasta el apretón de manos, un pacto de no agresión.
Sin hacer antropomorfismo, se puede decir que todo puede explicarse en el comportamiento del perro y que el hombre, por muy diferente que sea, no es ni más ni menos que un animal. Un animal dominador e inteligente que ha llegado a un acuerdo con el perro, con un cambio equitativo de servicios después de tiempos inmemoriales. Si el hombre no respeta su contrato, entonces habrá rebelión.
MECANISMOS DE AGRESIÓN
Es preciso diferenciar los actos instintivos (provienen por herencia y se renuevan de la misma manera) como reacción a una causa externa y los actos inteligentes (adaptación consciente y proporcional a la situación).
Un comportamiento impulsivo como la agresividad es un empujón irresistible a un acto peligroso o brutal reactivado por una causa externa o interna.
El perro es ante todo, un ser emotivo que se mueve por impulsos, según las experiencias a lo largo de su infanciay de la educación que haya recibido. Su inteligencia es concreta y procede por asociación de las imágenes recibidas de causas externas (crianza, destete, relación con el grupo hermanos, hermanas, educación, adiestramiento, modo de vida). La mayor parte de estos reflejos se implantan en la infancia, siendo el periodo más impresionable entre los dos y cuatro meses.
Las causas externas que influirán sobre el comportamiento son de diversos ordenes: herencia, fatiga, enfermedades, etc.
Responsabilidad del hombre: no hay que ignorar que es el hombre quien dirige después de mucho tiempo la reproducción del perro, eligiendo sujetos que presentan las mejores cualidades.
Actualmente, el perro es, sobre todo, utilizado para la guarda y sus derivados o para la caza. Se puede observar, que la mano del hombre está a menudo dirigida por los intereses comerciales.
La selección natural ha desaparecido actualmente. En la naturaleza, sólo los más fuertes pueden sobrevivir y reproducirse. Los débiles, los enfermos, son irremisiblemente eliminados.
Durante la educación y adiestramiento, el maestro no debe olvidar que el perro es un animal social que observa a cada miembro de la familia como un congénere, donde el maestro es el jefe de la manada, un jefe que debe poseer entre otras, las siguientes cualidades: equilibrio, paciencia, calma, firmeza, equidad.
El maestro debe "pensar como un perro" antes de iniciar ninguna orden. Para esto, es preciso que observe y comprenda a su compañero bajo pena de cometer errores irremediables.
ANÁLISIS DE UN COMPORTAMIENTO ESTÁNDAR EN EL CACHORRO
Un acto simple como aplaudir con las manos va a desencadenar en el cerebro del cachorro la puesta en marcha de acontecimientos en función de su experiencia hasta ese día.
Reacción del cachorro al ruido producido por las manos:
- Ladrido: Expresa el humor.
- Pelo erizado: Expresa la emoción que siente.
Conclusión: Es preciso conocer los factores que contribuyen a infundir el miedo en el cachorro, introduciendo progresivamente elementos extraños al medio habitual (experiencias positivas: aprendizaje). Los actos como caricias, palmadas después de estas introducciones, ofrecen a los perros menos emotividad y más curiosidad.
En la naturaleza, la madre alterna las caricias y los abandonos para "preparar" al cachorro. No aislar a los jóvenes totalmente, pues existe el riesgo de desequilibrio, físico y psíquico. Facultad de adaptación y comportamiento preparados por una buena herencia y educación, forman los buenos caracteres.
Los test de Campbell (publicado en el número anterior) en el cachorro de siete semanas, pueden permitir desvelar el carácter del futuro perro.
¿Por qué un perro habitualmente tranquilo se convierte de súbito en una bestia feroz? Sordo a la voz del maestro que no reconoce a su compañero, como un monstruo de mirada fija y el pelo erizado.
La agresividad puede ir de un simple gruñido a la mordida acompañada de un comportamiento histérico, que demuestra que una anomalía se ha introducido en el cerebro.
I CAUSAS EXTERNAS
a) Cría (desde el nacimiento al destete).
Cachorro rechazado por el grupo hermanos/as; esto le causa un gran dolor, no es frecuente, pues la madre se encarga de repartir equitativamente su afecto y sus mamas, corrigiendo las diferencias.
b) Educación (primeros contactos con el maestro)
Demasiado protegido: moral y físicamente. Se le evita el contacto con otros perros, impidiéndole pasear libre o brincar. Frustración: Por falta de afecto o de comprensión (se le quiere, pero no se establece un verdadero dialogo).
Dominio y persecución: Se le grita, se le somete continuamente, sin ningún periodo de distensión, dándole un sentimiento de permanente inferioridad e inseguridad. Desquiciado: Hostigado continuamente por los niños que le consideran como un juguete al que se puede martirizar.
El modo de vida durante la infancia del cachorro puede acarrear alteraciones en su forma de actuar. Esto se va a detectar sea por un estado depresivo debido a la preponderancia no normal de la inhibición, sea por la agitación debida a la preponderancia anormal de la excitación.
El perro se vuelve nervioso y miedoso, atacando sin justificación aparente, pues la inhibición natural es perturbada.
c) Situación neurótica
Perro comprado adulto: Cambia de entorno trasladando con él las reacciones conflictivas de su antiguo medio (golpes, abandono, errores de educación, de adiestramiento, etc.).
Perro enfermo (aislado): Ningún contacto con los dueños. Idea fija de la huida, odio hacia todo lo que se mueve libremente. Maestro de humor desigual: Alternancia de malos tratos y de cariño (el humor del dueño repercute en el perro que capta perfecta y rápidamente todos los ambientes).
d) Adiestramiento: La memoria asociativa del perro desencadena pánico hacia las situaciones que le han traumatizado.
Disparos: Estos irritan los nervios en el hombre, entonces en el perro que es mucho más sensible y que posee un oído muchos más desarrollado, puede ser estreme-cedor, si no se actúa con tacto.
Actos agotadores: Largas secuencias de adiestramiento, saltos repetidos, adiestrador brutal y exigente, jamás satisfecho (ocasiona disgusto por el trabajo y por tanto rebelión).
Brutalidades y correcciones físicas: Alejan al perro del maestro (ruptura del equipo) quitan "carácter" al perro. No hace comprender la falta, toda reincidencia corresponde a un aumento de la corrección, el perro y el maestro se convierten en enemigos, existe por lo tanto una sumisión por parte del perro forzada. El perro se convierte en un animal inestable y por lo tanto peligroso. El dolor es un estímulo que desencadena agresividad. Procedimientos de fuerza: Collar eléctrico: que actúa sobre el sistema nervioso. Collar de pinchos: El dolor entraña un reflejo de defensa, por otra parte el perro obedece al dolor sin comprender el ejercicio.
II CAUSAS INTERNAS
a) Impulsos afectivos.
Celos hacia otro perro o niño.
Conflictos familiares: reacciona a las disputas continuas de la familia, viviendo en una atmósfera insoportable.
Neurosis por abandono: Perro abandonado, ausencia o muerte del maestro.
Defecto de impregnación: Durante los primeros meses de vida, no existe contacto con el hombre.
Cambios frecuentes de dueño: Inadaptación al medio, imposibilidad de fijación del instinto de sumisión (todo perro que trabaja no debe tener más que un solo maestro).
Maestro demasiado débil: No estando dominado, el perro se cree igual al hombre e impone su voluntad.
Desórdenes sexuales (instinto genético): La hembra se pone nerviosa. El macho sobre todo se vuelve inestable, agitado, deja de comer, no duerme, se pone con las patas delanteras sobre un pie de silla, se sube sobre la pierna de su dueño, etc. Es mejor dejarlo, separarlo, no dejarlo con los niños.
La ansiedad de la madre durante la gestación parece que repercute en los cachorros (tímidos, miedosos, por lo tanto agresivos).
Cambio de nodriza: Puede afectar el carácter del perro.
b) Herencia
Consanguinidad.
Criado en una carnada de número excesivo, causa de debilitamiento. Enfermedades y taras transmisibles: Los débiles son cuidados y curados, y reproducen entonces a los que son portadores de taras genéticas: Ofrecen diversas imperfecciones en lo tocante al carácter (nerviosismo, timidez) o al físico (fallos de pigmentación, ausencia de uno o varios dientes, deformaciones óseas) por carácter dominante.
c) Enfermedades de repercusiones nerviosas.
Congestión cerebral: Acompañada de excitación febril en diversos casos.
Hemorragias por traumatismo craneal. Insolaciones.
Enfermedades infecciosas diversas.
Picaduras de insectos y mordeduras de serpientes.
Envenenamientos.
Ciertas carencias vitamínicas.
PRINCIPIOS DE BASE
Todavía podremos encontrar otras causas que favorezcan la agresión, pues el perro comparte nuestras angustias en esta civilización traumatizante. Nuestros amigos de cuatro patas están para tranquilizarnos por todo lo que representan: naturaleza, libertad, comprensión, abnegación, etc.
La maldad no existe en el perro y si llega a morder, es que algo le ha enfurecido. El adiestramiento no volverá a un perro peligroso si es conducido como es debido, sino todo lo contrario. El trabajo facilitará su desarrollo intelectual y físico, una vivencia de todos los instantes con su maestro y una gran facilidad de adaptación a todas las situaciones.
Lo primero es amar y conocer al perro de cada uno, seguidamente tener paciencia y firmeza, adiestrar al perro uno mismo (bajo la dirección de un monitor), puesto que no debe tener más que un solo maestro con el que formará un equipo complementario, unido y eficaz. Dejad con toda tranquilidad a vuestros hijos con el perro (después de haber desarrollado su instinto de protección), él es el mejor amigo y el mejor profesor de "naturaleza" y "vida" que se pueda encontrar.
Fuente: Revista "Nuestros perros", nº 5 Mayo- Junio 1998 |