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AGILITY: LA MESA
Artículo escrito para la revista "Nuestros perros", nº 8 Noviembre-Diciembre 1998
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ES UN OBSTÁCULO QUE NO TIENE DEMASIADAS COMPLICACIONES A LA HORA DE APRENDER, PERO SIN EMBARGO, SI DEBE REALIZARSE CON PERFECCIÓN Y RAPIDEZ, DE ELLO, DEPENDERÁ EL QUE NO PERDAMOS UNOS SEGUNDOS IMPORTANTÍSIMOS EN UN RECORRIDO DE AGILITY
Se realiza, como su nombre indica, en una mesa que deberá tener una superficie de 90 a 120 cm2 y una altura de 65 cm para la clase standard y 35 cm para la clase mini. Estará construida con materiales sólidos y la superficie será de material antideslizante (pintura rugosa, etc).
En un recorrido de agility, el perro debe permanecer subido en ella un mínimo de 5 segundos y en la posición que el juez determine (de pie, sentado o echado). El juez comenzará en ese momento la cuenta de 5 segundos y la detendrá si el perro cambia la posición, no iniciándola hasta que vuelva a adoptarla.
PENALIZACIONES
Aparte de la penalización de tiempo, podemos incurrir en las llamadas «rehuses» y «faltas», cada una de ellas nos supondrá 5 puntos, por lo que debere mos estar bien atentos.
Rehuse: Si el perro se detiene delante de la mesa o bien, si ésta es rebasada o se introduce debajo de la misma. Si aborda el obstáculo por el lado contrario al que el juez determina como principal, (puede hacerlo por el principal o por los costados, derecho o izquierdo).
Faltas: Cuando el perro se baja de la mesa antes de terminar la cuenta (deberá volver a subir hasta finalizar).
Una vez explicado en que consiste el obstáculo, pasemos a su enseñanza práctica.
Debemos comprobar que la mesa está bien asentada para evitar vibraciones y balanceos, también es conveniente que uno o dos lados esté cerrado, para evitar que el perro se introduzca debajo y por supuesto, no debemos olvidar el juguete o mordedor que le gusta a nuestro perro.
1ª FASE
Nos situaremos con nuestro perro delante de la mesa a una distancia que estimemos cómoda, para que el perro pueda saltar sobre ella, le dejaremos en la posición de sitz, al tiempo que nos colocamos al lado contrario, llamamos la atención del perro colocando el juguete encima del tablero, en un lugar que éste no tenga más remedio que subirse a la mesa para cogerlo, a continuación, invitamos al perro a cogerlo dándole la orden de hop, arriba o sube, u otra palabra que nosotros elijamos para este ejercicio, siempre animándolo incluso moviendo el juguete o dando palmadas encima de la mesa. Normalmente un perro acostumbrado a saltar, como le enseñamos en la sesión anterior, no tendrá .dificultad en subir a poco que insistamos, pero si no fuera así, seguro que nuestro amigo estará con las manos apoyadas en el borde de la mesa y nervioso por cobrar el juguete, sólo le falta un poco de decisión que nosotros podemos resolver levantándole por los cuartos traseros para ayudarle a subir. Una vez encima de la mesa, le dejamos que coja su recompensa al tiempo que le acariciamos y le hablamos para que coja confianza y seguridad, después de esto, le ordenamos bajar y repetimos el ejercicio hasta que el perro suba con soltura.
2ª FASE
El perro acostumbrado a subir y bajar, se habrá familiarizado con la altura y el espacio de la mesa, es el momento de ensayar las posiciones de sentado, tumbado y en pie. Estos ejercicios no deberán tener complicaciones si hemos realizado una buena obediencia, de cualquier manera, es importante que cualquiera de estas posiciones se ejecute con la máxima rapidez, por lo que inmediatamente al subir a la mesa, se deberá dar la orden elegida. Si nuestro amigo duda, debemos hacerle adoptar la posición, repitiendo la orden enérgicamente al tiempo que forzamos la situación con las manos, tal como hicimos en la fase de obediencia (no olvidemos premiar a nuestro amigo después de cada ejercicio bien realizado y tampoco deberemos cansarlo con sesiones largas y repetitivas).
3ª FASE
Nuestro alumno ya sube y baja adoptando las posiciones con rapidez; ha llegado el momento del control y perfeccionamiento en la realización. Todos los obstáculos del Agility deberán ser ejecutado por el perro después de una or den y siempre acompañados de un gesto que ayude a nuestro amigo a identificar los obstáculos, puesto que en algún momento del recorrido de agility, podemos encontrarnos a cierta distancia de él, lo que se llama trabajar a distancia. Empezaremos dirigiéndonos hacia la mesa con el perro en fuss y a la carrera, dos o tres metros antes de llegar ordenaremos al perro que suba «hop» al tiempo que señalamos el obstáculo, es posible que con el ímpetu de la carrera, el perro se descuelgue por el lado contrario, en ese caso, le diremos «mal» y le ordenaremos de nuevo subir, nuestro alumno no tendrá ninguna dificultad para entender lo que queremos de él y seguro que lo hará a la perfección en el segundo o tercer intento.
Una vez el perro encima de la mesa y adoptada la posición elegida por el Juez, nos alejaremos progresivamente y nos moveremos alrededor de ella, al principio siempre sin dar la espalda al perro para poder asegurar la inmovilidad de éste y si es necesario, habiéndole y ordenándole «quieto», pasados los cinco segundo que nosotros podemos contar, llamaremos al perro a la posición de «fuss», la llamada debe realizarla con la máxima rapidez.
Ya tenemos dos obstáculos aprendidos: El salto y la mesa, dos obstáculos que podemos combinar, colocaremos el salto a una distancia no inferior a 4 metros de la mesa (siempre evitando los picos de ésta en el sentido de la carrera) y enlazamos los dos. Iniciaremos la carrera en fuss hacia el salto y ordenaremos «hop» al tiempo que señalamos el obstáculo, el perro salta y volvemos a ordenar «fuss», sin dejar que el perro se detenga, nos dirigimos hacia la mesa y ordenamos subir y a continuación la posición, contamos los cinco segundos y volvemos a realizar el salto ejecutándolo de la misma forma. Terminado el ejercicio felicitamos a nuestro amigo con mucha alegría.
La mesa es un obstáculo, como ya hemos comentado, que no tiene una gran dificultad de ejecución, pero sí es un elemento importante que nos puede hacer perder unos segundos valiosos, pero al mismo tiempo, si lo tenemos bien dominado, nos dará la oportunidad de tomar un ligero respiro para reordenar y recordar en caso necesario, el tramo de recorrido que nos falta.
Fuente: Revista "Nuestros perros", nº 8 Noviembre-Diciembre 1998 |