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AGILITY: SALTO DE OBSTÁCULOS
Artículo escrito para la revista "Nuestros perros", nº 7 Septiembre-Octubre 1998
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SIENDO EL AGILITY UN DEPORTE DONDE SE REALIZAN GRANDES ESFUERZOS EN MUY CORTO
TIEMPO, ES FUNDAMENTAL UNA BUENA PREPARACIÓN FÍSICA.
CON ELLA SE AUMENTARA LA POTENCIA MUSCULAR DEL PERRO, EVITANDO LA FATIGA Y LAS POSIBLES LESIONES.
LA PREPARACIÓN MUSCULAR
El fin de esta preparación, será aumentar la potencia y la tonicidad de los grupos musculares utilizados por el perro, en las diferentes fases de los ejercicios.
La «potencia» se obtiene, realizando movimientos lentos y llevando el músculo al límite de sus posibilidades. La «tonicidad» se adquiere, trabajando en series de movimientos rápidos, sin recargar el músculo. Para acentuar la potencia muscular, es preciso, la repetición continuada de ciertos movimientos. En cambio, con la repetición exagerada de los ejercicios de la prueba se corre peligro de cansar al perro, produciendo un efecto nefasto sobre su interés y viveza para el trabajo. Debéis pues encontrar los movimientos que pongan en juego los mismos músculos, pero que no tengan psicológicamente ninguna semejanza, con los ejercicios de la prueba de trabajo.
LA MARCHA
En la marcha, los músculos trabajan lentamente, lo que produce un aumento de volumen muscular. Es posible realizar distintos esfuerzos de paso durante la marcha.
- En cuesta: sobre una pendiente, son los músculos extensores los más empleados.
- Suelo blando (arena, arado, rastrojo): Son principalmente los músculos de las extremidades, los que realizan el esfuerzo.
- Combinación cuesta/suelo blando: Es la combinación de las dos acciones anteriores.
Observamos que los galgos de carreras, se entrenan principalmente en marcha.
EL TROTE
Los músculos trabajan más rápidamente. El trote permitirá perfeccionar la definición muscular y trabajar la tonicidad. Como en la marcha, se puede trabajar:
- En cuesta.
- En suelo blando.
- Combinación de ambos.
LA NATACIÓN
Es un buen ejercicio muscular, la natación no tiene absolutamente ninguna consecuencia traumática para las articulaciones. Sin embargo, es difícil hacer nadar a un perro mucho tiempo, pues la mayoría de las veces, se conformará con efectuar cortos recorridos y regresar en busca de la orilla. Es aconsejable utilizar una embarcación. Tener mucho cuidado con el agua fría.
PREPARACIÓN FÍSICA DE LOS MÚSCULOS PROPULSORES
Estos son los músculos que permiten el impulso, que es la fase más activa del salto. Los más empleados, son los músculos extensores de los miembros posteriores, en cualquier tipo de salto.
Los músculos propulsores son los músculos posteriores, los músculos anteriores del muslo (extensores de la rodilla) los músculos extensores del corvejón, los músculos-flexores de los dedos.
Se entrenará haciéndole trabajar sobre un plano inclinado duro, una pendiente de cemento. En este ejercicio, es la tonicidad la que se desarrolla. La subida lenta de una escalera muy empinada, favorece el desarrollo de la fuerza de los músculos extensores.
PREPARACIÓN FÍSICA DE LOS MÚSCULOS DORSALES
Estos músculos son muy importantes durante la escalada de la «empalizada». Permiten, cuando el perro ha puesto los miembros anteriores en la cima, subir el cuerpo para poder bascular. Es muy positivo utilizar para el entrenamiento, un montículo con el suelo blando, por ejemplo, un montón de grava que sea elevado.
PREPARACIÓN FÍSICA DE LOS MÚSCULOS PECTORALES
tiene gran importancia, pues son los que actúan de amortiguadores en los saltos. Siendo su falta de tonicidad, la causa de muchos accidentes musculares. Es posible aumentar su fuerza, haciéndole descender escaleras lentamente y la tonicidad, realizando grandes marchas o descendiendo por suelos blandos muy pendientes (graveras).
TRABAJO DE COORDINACIÓN MOTRIZ
Incluso si todos los grupos musculares están bien desarrollados, es importante que el perro tenga una buena coordinación motriz, es decir, que flexione ciertos miembros al mismo tiempo que otros están en extensión. Este trabajo de disociación, puede hacerse escalando lentamente o paseando sobre terreno rocoso.
EL SALTO
Es un ejercicio fundamental en Agility. Cuando se tiene ya controlada la obediencia, debemos enseñar a saltar un obstáculo a nuestro perro.
Hemos de tener en cuenta que en este deporte saltar, es un ejercicio que el perro debe dominar perfectamente, por lo que es muy conveniente dedicar varias sesiones de entrenamiento, exclusivamente, a enseñar a saltar. No debemos pasar a otros obstáculos, hasta que el perro no domine éste ejercicio.
En general, está prohibido concursar en Agility, hasta que el perro no ha cumplido el año de edad. Ni que decir tiene, que puede empezar el entrenamiento mucho antes, siempre que lo exigido sea proporcional a la madurez de nuestro alumno y a su tamaño.
Veamos cual es el método: Debemos emplear:
- Una correa de 2 metros.
- Una valla de pequeña altura.
- Voz: sitz, quieto, hop.
Para enseñárselo correctamente, empezaremos por obstáculos de poca altura, preferiblemente, saltímetros con distintos niveles de dificultad, setos de pequeña altura, etc... Es muy importante no precipitarnos subiendo la altura enseguida,
pues aunque el perro la salta sin dificultad, correremos mucho riesgo si, cansado de saltar, se aburre en las primeras sesiones. Recordemos que cuanto más aprendida tenga la obediencia básica, tanto mejor será para facilitar su aprendizaje y nuestra enseñanza en todos los obstáculos. Sobre el empleo de la fuerza: Nunca debemos aplicar a un joven alumno, la fuerza para que obedezca, aunque sí firmeza, que es muy recomendable y definitivamente, mucho más útil.
La labor del adiestrador consiste e lograr que los perros obedezcan s: miedo. No tiene nada de meritorio conseguir adiestrar un perro, en base a reprimendas y en cualquier caso, aplicando la fuerza. La labor del buen adiestrador consiste en ingeniárselas para que cada perro aprenda, lo que se le enseña, sin necesidad de utilizar métodos en los que se le recuerda quién es el verdadero «jefe» y quién el que debe obedecer.
PRIMERA FASE
Nos acercaremos con el perro controlado hacia la valla. Esta no debe tener más de 35 cm. de altura.
Cuando estemos a unos 45 cm. de la valla, ordenaremos «SITZ». Debe quedarse perfectamente sentado a nuestro lado. Ordenaremos «QUIETO» y nos alejaremos de él a paso normal hacia el otro lado de la valla sin soltar la correa, pero dejándola con cierta holgura.
SEGUNDA FASE
Colocados al otro lado de la valla frente al perro y con la correa en la mano, esperaremos unos instantes antes de dar la nueva orden. El perro debe estar atento, por lo que es preferible, que no haya posibles distracciones.
Seguidamente, tensaremos la correa con un leve tirón, retrocediendo unos pasos al mismo tiempo que pronunciamos la orden «HOP» con voz clara y contundente.
Retroceder unos pasos, de esta forma dejaremos espacio libre al perro cuando llegue hasta nosotros. Una vez que haya llegado el perro, lo felicitaremos o premiaremos para comunicarle nuestra satisfacción, y que aprenda a obedecer con alegría.
La felicitación es muy importante aplicarla en el momento preciso en que el perro cumple su cometido. Al igual que el castigo, la felicitación debe acompañar al comportamiento. Castigo y felicitación a destiempo no consiguen mas que desorientar al perro, y ambas cosas son de nula utilidad y contraproducentes, si no se emplean correctamente. Debemos tener muy en cuenta que el perro nunca llegue hasta nosotros bordeando el obstáculo, debe aprender las cosas muy claras desde el primer salto. Si el perro bordea el obstáculo, debemos inmediatamente frenar su carrera, cortándole el paso antes de que rebase la valla. Lo llevaremos otra vez al punto de partida sin felicitaciones y ordenaremos nuevamente «Sitz». Si insiste en su conducta, seremos todavía más pertinaces que él y repetiremos la operación.
Es muy importante tener paciencia y no emplear fuerza que coaccione al animal,firmeza sí, pero fuerza definitivamente no.
Hay perros muy duros, que aguantan mucha presión, pero también los hay que no soportarán una reprimenda, a su juicio, injusta y pueden «romperse» fácilmente, aborreciendo el adiestramiento.
Recordemos que el Agility es un deporte apto para todos los perros.
Si no conseguimos nuestro propósito, evitaremos perder los estribos, pues podemos tirar por tierra no sólo esta sesión de adiestramiento, sino también futuras sesiones. Puede ocurrir que se niegue a saltar y forcejee constantemente, aplicaremos entonces un segundo método muy efectivo con alumnos reticentes. Consiste en acercarnos corriendo con el perro controlado con la correa, hacia el obstáculo y saltar al mismo tiempo los dos. Después debemos felicitarle. Cuando haya perdido su temor al obstáculo y le agrade pasarlo debido a la felicitación, será el momento de intentar que lo salte él solo. El método es el mismo, pero ahora nosotros no saltamos, sino que pasaremos al mismo tiempo que él salta por el costado del obstáculo, cuidando de no enganchar la correa en su extremo. Después, la felicitación.
TERCERA FASE
En esta nueva etapa, el perro, ya acostumbrado a saltar con correa, debe empezar a saltar sin ella a la orden, la misma altura, de la misma forma que en la etapa anterior.
Poco apoco iremos incrementando la altura y procederemos igualmente repitiendo las fases primera, segunda y tercera con cada incremento.
No es recomendable impacientarse y aumentar bruscamente la altura, sino que lo haremos cautelosamente con pequeñas subidas y sólo cuando el perro tenga muy aprendido el ejercicio.
PERFECCIONAMIENTO
Cuando nuestro alumno tenga muy bien aprendido el saltar a la orden una valla, debemos empezar a reforzar el control después del salto. Hasta ahora nos conformábamos con que el perro, ya sin correa, saltase a la orden y llegase hasta nosotros para felicitarle. Ahora, antes de la felicitación e inmediatamente después del salto, ordenaremos «Sitz», de tal manera que quede frente a nosotros. Esperaremos en esta posición unos momentos y después le felicitaremos.
Si por fin logramos ésto, podremos empezar a decir que nuestro perro realiza un salto controlado. Sólo queda ya empezar a eliminar las barras inferiores muy poco a poco, hasta dejar únicamente la superior. Lo ideal para un perro de Agility, con un nivel elevado de adiestramiento, sería que pasase a la orden, sin correa y corriendo al lado de su dueño, una valla en a que solamente se ha dispuesto una barra superior.
He visto muchos perros que después de ejecutar un excelente recorrido de control y destreza, llegan a una de las últimas vallas y al encontrar paso libre, pasan por debajo. Recordemos que en Agility puede producirse una descalificación en segundos, por lo que será mejor dejar esas «sorpresas» para su corrección, en el campo de adiestramiento. Con este mismo fin, aconsejo acostumbrar a nuestros perros a saltar diferentes obstáculos en distintos lugares, siempre cerciorándonos primero, de que no corra peligro su integridad, por ser demasiado alto, estar ubicado en un lugar peligroso o escurridizo. De este modo obtendremos perros seguros, que obedecen a la orden en todo lugar y no sólo en el terreno cotidiano de adiestramiento, algo que a la postre agradeceremos en competición.
Fuente: Revista "Nuestros perros", nº 7 Septiembre-Octubre 1998 |